Es un préstamo a un tipo de interés inferior al de mercado que normalmente se concede para una actividad o proyecto determinado. La financiación a través de un préstamo subvencionado implica la participación además de la entidad de crédito, de otra empresa, normalmente pública.
Normalmente será un ente público quien pone las condiciones para acceder al préstamo y subvenciona el tipo de interés, mientras que la entidad de crédito analiza la viabilidad del préstamo, gestiona el dinero prestado y asume el riesgo en caso de que el cliente deja de pagar.
Como en cualquier otro préstamo, el cliente tiene la obligación de devolverlo en el plazo de tiempo estipulado, junto con el interés asociado.