A la hora de comparar préstamos, hemos de distinguir dos fases:
Antes de contratarlo:nos fijaremos principalmente en la TAE (coste real del crédito), pero sin descuidar elementos importantes como:
Durante la vida del préstamo:para comparar con otras ofertas, sólo debemos tener en cuenta lo que nos queda por pagar, por lo que debemos fijarnos en el Coste Efectivo Remanente (CER), que representa el coste efectivo del tiempo que nos queda para la total amortización o devolución del préstamo, de forma que en su cálculo únicamente se tienen en cuenta los pagos pendientes hasta el vencimiento.
Las entidades están obligadas a informar sobre la TAE o CER, según sea el caso, en la publicidad en la que se haga referencia al coste, en los contratos que formalicen con sus clientes, en las ofertas vinculantes y en los documentos de liquidación.