HIPOTECAS
Tipos de Hipoteca

Existen diversas modalidades de préstamos hipotecarios, entre otras, las relacionados con el tipo de interés que se les aplica.

Los tipos de interés, conocidos también como tasas de interés o precio del dinero, es la cantidad a pagar por utilizar una cantidad de dinero en un tiempo determinado. Su valor se mide en porcentaje y generalmente se expresa en términos anuales.

Elegir un tipo fijo, variable o mixto, dependerá de lo que resulte más favorable, en función de factores como la evolución de los tipos o el plazo de amortización previsto.

En los préstamos a tipo de interés fijo, el tipo de interés permanecerá invariable a lo largo de toda la vida del préstamo, con independencia de que los tipos de interés suban o bajen. Por lo general, este tipo de interés tendrá cuotas periódicas iguales y conocidas de antemano. Normalmente, los tipos de interés fijos suelen ser superiores y los plazos de amortización más cortos que los de tipos de interés variables. Suelen pedir, requisitos adicionales, como contratar algún seguro o domiciliar la nómina.

El tipo de interés, que se revisará normalmente de forma anual o semestral, variará en función de la evolución del índice al que esté referenciado. Suele indicarse como la suma del índice de referencia ofertado más un porcentaje constante que se denomina “diferencial”. No podrán establecerse límites a la baja y el interés del préstamo no podrá ser negativo.

Estas hipotecas permiten plazos de amortización más largos, normalmente superiores a 20 años. Por el contrario, al variar el tipo de interés, las cuotas pueden variar tanto al alza como a la baja.

En este caso, se establece un tipo de interés fijo durante los primeros años y posteriormente, hasta el vencimiento final, se pasa a un tipo de interés variable. Durante, la primera fase las cuotas serán constantes y para las siguientes etapas las cuotas variarán en función del índice de referencia pactado.

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