En la cesión se produce un cambio en el acreedor, manteniéndose la obligación derivada del préstamo. En la cesión del crédito, el banco transmite el derecho de crédito a otra persona, permaneciendo vigente la misma obligación.
En la cesión del crédito, no es necesario el consentimiento del cliente, que no participa en la operación. El cliente, ha de tener conocimiento de la cesión para efectuar los pagos al nuevo acreedor.