La TAE o tasa anual equivalente, es el término usado para determinar el coste real de una operación bancaria. Suele expresarse en tanto por ciento.
Esta varía en función del:
Hay que tener en cuenta que hay otros gastos que tiene que abonar el prestatario y que NO se incluyen en el cálculo de la TAE, como:
En el caso de préstamos hipotecarios a tipo de interés variable, la entidad está obligada a informar al prestatario de las posibles consecuencias que las variaciones en el tipo de interés tendrán sobre la TAE. Esto se hace a través de la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN), donde se puede encontrar una TAE adicional que refleja el riesgo de las variaciones en el tipo de interés antes comentadas.
Es importante tener en cuenta, que la TAE permite realizar comparaciones homogéneas del coste real de un préstamo, con independencia de la entidad financiera en que se solicite.