Este tipo de Cuentas son muy útiles y necesarias, ya que permiten depositar cantidades de dinero que luego se pueden retirar total o parcialmente del Banco, en cualquier momento y normalmente sin previo aviso dependiendo de la cantidad a retirar.
Salvo determinadas excepciones, toda persona mayor de 18 años o mayor de 16 años, si está emancipada, puede abrir una cuenta y ser titular de ella.