Los depósitos o cuentas de ahorro, son productos bancarios seguros y de contratación sencilla. Para su contratación hay valorar plazo, tipo de interés y capital. En el caso de las cuentas remuneradas los aspectos a valorar solo serán el tipo de interés y capital. La variable plazo deja de ser un aspecto importante ya que una de las principales ventajas de las cuentas remuneradas frente a los depósitos es su disponibilidad.